El 28 de este mes, habrá estreno por partida doble para ese ecosistema privilegiado, eje de agrias disputas y visiones contrapuestas sobre desarrollo sustentable: las aguas de esa laguna albergan ya al primer hotel flotante de Uruguay, La Laguna Lodge, una sucesión de 12 cabañas conectadas entre sí por pasarelas y decks de madera que dan vida al primer emprendimiento íntegramente destinado al ecoturismo.
Respetuoso del medio ambiente, el hotel se alimenta de energía solar y eólica, y está provisto de un circuito cerrado de saneamiento. La inversión, de capitales uruguayos, superó el millón de dólares y fue impulsada por Fernando y Pablo Sosa, dueños de otros dos hoteles boutique aledaños: Miradores de Laguna Garzón y Arenas de José Ignacio.
Sus actividades excluyentes se orientan a la pesca, el avistaje de aves, las cabalgatas, el senderismo y la práctica de deportes a vela, kayak y canotaje, además de paseos en chalana en la mansedumbre de esas aguas.
Pero su gran valor agregado es la apertura del restó Garzuana, un reducto de platos gourmet , con materias primas de alta calidad, regenteado por los hacedores de los restaurantes Namm, en José Ignacio, y del muy en boga Café Misterio, en Carrasco.
La dupla integrada por Roberto Berehns y el chef Juan Pablo Clerici promete los mejores sabores para disfrutar de los atardeceres en la laguna, en un ambiente "romántico, cálido y rústico", con mucha variedad de tapeo, ceviches, tiraditos, mariscos, cordero, pizzas extra finas y variedad de tragos.
El cruce en sendas balsas, con horario extendido desde las 6 hasta las 2 de la madrugada siguiente, le asegura al nuevo reducto más actividad diurna que nocturna. Y, de paso, extiende a ese enclave el mismo lema que el de José Ignacio: aquello de que allí el único que corre es el viento.
A pocos kilómetros de ese centro de ecoturismo -y al margen de la disputa por la anunciada construcción de un puente sobre la laguna Garzón-, los primero días de enero se lanza la comercialización del barrio privado Las Cárcavas, de Eduardo Costantini (h.), concebido como un exclusivo club de vida sana, con centro de yoga y meditación. Arenas de Rocha, el emprendimiento boscoso superpremium de las familias Roemmers, Bulgheroni, Bracht y Alvarez Castillo, hará lo propio con fecha por definir. Ambos enclaves, sumados al pionero club de playa Las Garzas, de Eduardo Costantini, creador de Nordelta y el Malba, constituyen los imanes del irrefrenable desplazamiento hacia el Este.
Fuente:lanacion.com.ar

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