El investigador del Museo de Historia Natural y Antropología, arqueólogo Roberto Bracco señaló que nuestro territorio sufrió muchos cambios, entre los que destacó la introducción de la ganadería, en particular el impacto de la ganadería intensiva, luego del alambrado de los campos. Esto "no sólo modificó la composición de la pradera sino también la de otras comunidades vegetales. Por ende, por competencia o acción indirecta, de toda la biota (vegetales y animales)". En el caso particular del butiá, el ganado fue uno de los factores que llevaron a que la comunidad de palmares se redujera espacialmente y en los últimos tiempos se envejeciera por el consumo de los retoños, "aunque tenemos la suerte que sobrevivió", precisó. Desde el punto de vista económico, y como recurso potencial, el entrevistado hizo una comparación entre el butiá y el maíz. "Si calculamos la productividad del palmar para el área de mayor densidad (Rincón de Molina, al noreste de la ciudad de Castillos) a partir de la media de coquitos expresada en kilogramos, que aporta cada palmera por el número de palmeras-hectárea, resulta que es mayor la productividad/hectárea que la de un plantío de maíz industrial. A lo que hay que agregar que el palmar posiblemente se extendía, en tiempos pretéritos, antes de la introducción del ganado, por todas las llanuras medidas de la cuenca de la Laguna Merín, en más de 300.000 hectáreas". "El palmar fue mencionado apenas por algunos naturalistas que recalaron en Uruguay pero no hicieron descripción de lo que vieron, no dijeron si habían palmas de distintas edades, no se refirieron a su altura o si lo que vieron fue lo que vemos nosotros hoy". Se lamentó de la carencia de mecanismos implementados que aseguren la conservación de los palmares para las generaciones futuras. Apuntó que si bien la Ley Forestal No. 15.939 prohíbe la destrucción de los palmares naturales y cualquier operación que atente contra su supervivencia, no legisla sobre la regeneración de los mismos. "La conservación de los palmares de Butia capitata constituye un desafío principal para Uruguay porque es en nuestro país donde han evolucionado la mayoría de las poblaciones e individuos de la especie, formando parte de la cultura nacional y rochense", afirmó .
Se trabaja intensamente tratando de activar una serie de proyectos que permitirían recuperar y mantener parte de la historia de nuestra ciudad y su entorno, los palmares. Hay evidencias que hace 3.000 años A.C. el fruto de la palma Butiá integraba la dieta de los grupos prehistóricos que habitaron al este de nuestro país. En el siglo XIX los vastos palmares sufrieron el impacto de la ganadería intensiva. Hoy, el envejecimiento de los ejemplares y su escasa regeneración impulsó a que los actores involucrados aborden estrategias de conservación y el manejo integrado de los recursos naturales. 
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5 comentarios:
sE TRABAJA "iNTENSAMENTE"
Daniel me podrias decir quien loe st ahaciendo?
Apareció al fín.
Muy interesante artículo ,el Gobierno o los gobiernos deberían dar una indeminización anuál al productor que tenga PALMAR y cierre una parte para él NO Patoreo,quienes modestamente nos interesamos en éstas cosas sabemos que con 8 años cerrado una parcela ,la Palma ya tiene una altura,donde las vacas yano les hace nada. sería una forma de dejar este Património.
UNA PREGUNTITA.
PERDÓN POR NO TENER NADA QUE VER CON ARTICULO.
COMO SOY UN BICHO INQUIETO UD LO SAVE FERNANDEZ.
ME GUSTARIA SAVER CUANTO DURA EL VIRUS LUEGO DE MUERTA UNA PERSONA H1N1 , POR EL SEPELIO DIGO Y LOS TRABAJADORES DE LAS EMPRESAS FUNEBRES.UD QUE NO ES TONTO QUIZÁS ANTES DEL LUNES PUEDA TENER UNA REPUESTA SERIA SI LA ENCUENTRO ANTES SE LA PASO. EL PREGUNTON
consulta wikipedia hay mucha informacion sobre eses virus
Les importa Poco él Patrimonio no ? Vamos a ponernos de acuedo gente.Nos es tiempo de pensar en lo que le vamos a dejar a las generaciones futuras.
No es un tema menor no?
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